Intervenciones Asistidas con Perros

Vínculos que sanan

Desde los comienzos de la humanidad, las personas hemos tenido una fuerte relación con el mundo que nos rodea, adjudicando poderes e intenciones a los otros seres y fuerzas de la naturaleza.  La idea de las propiedades sanadoras de los perros se remonta a miles (quizás decenas de miles) de años de antigüedad. Ya en los Antiguos Egipto y Grecia, encontramos templos específicamente dedicados a tratar diferentes enfermedades y males mediante el uso de perros y serpientes. El perro ha sido históricamente relacionado muchas veces con el concepto de sanación, ya sea mediante lamidas o simbolizando la medicina, el cambio y la transformación.  

Las Intervenciones Asistidas por Animales (IAA) aparecen de manera informal en la literatura desde 1800, formalizándose como disciplina con los trabajos del Psiquiatra Infantil Boris Levinson en la década de 1960. El primer uso formal de perros en procedimientos terapéuticos fué con el Primer Programa de Terapia Asistida por Animales en la unidad psiquiátrica en la Universidad de Ohio en 1977. 

En el año 1980, los programas de IAA no alcanzaban la veintena, pero su éxito y difusión fué dramático, superando el millar para el año 2000.  

Las IAA son intervenciones estructuradas y orientadas a una meta que incorporan intencionalmente animales en la salud, educación y servicios sociales con el propósito de avances terapéuticos y de mejorar la salud y el bienestar de las personas.  En el Equipo Interdisciplinario de Intervenciones Asistidas por Perros de Uruguay (IAPUy), nos focalizamos en aprovechar la interacción entre personas y perros para lograr diferentes objetivos, en variados contextos y situaciones.  

En artículos posteriores nos dedicaremos a detallar los diferentes tipos de Intervenciones Asistidas por Perros y las características de cada una, pero hoy comenzaremos por abordar los posibles beneficios generales que surgen de la interacción de las personas con los animales, específicamente los perros en este caso.  

  • EMPATÍA: Implica identificarse con y comprender los sentimientos y motivos de los demás. Es más fácil enseñar a los niños a ser empáticos con los animales que con los humanos, ya que estos tienen un lenguaje corporal más directo y simple. A medida que crecen, la habilidad de los niños para empatizar con los animales generalmente se traslada a sus experiencias con las personas.  
  • FOCO AL EXTERIORInvolucra descentrar a los individuos de sí mismos. Las interacciones con los animales pueden ayudar a las personas que tienden a enfocarse ellos mismos y sus problemas, a prestar más atención al entorno, y poder mirar y hablar del perro en vez de pensar y hablar de ellos y sus problemas.  
  • CUIDADO: Implica promover el crecimiento y desarrollo de otro ser vivo, habilidades que son aprendidas. Al enseñarle a cuidar de un animal, los niños que no han aprendido estas habilidades por otros canales, tienen la oportunidad de desarrollarlas. Además, una persona que está involucrada en actividades de cuidado, está en cierto punto satisfaciendo también sus propias necesidades de ser cuidado.  
  • RAPPORT: Es construir una relación de confianza mutua, o un sentimiento de conexión y vínculo. En el ambiente terapéutico, la presencia de un perro puede ayudar a atravesar la resistencia inicial del paciente y abrir un canal de seguridad emocional y comunicación no amenazante entre el paciente el terapeuta. Los niños son especialmente propensos a proyectar sus sentimientos y experiencias en el animal. 
  • ACEPTACIÓNImplica una recepción favorable o aprobación de parte de los demás. Los animales tienen una forma de aceptar sin juzgar, perdonando y apoyando de manera simple e incondicional. No les importa la apariencia o lo que dice la persona.  
  • ENTRETENIMIENTOOfrece un escape de problemáticas y condiciones de la vida diaria. La presencia de un animal brinda de por sí entretenimiento, y aún las personas a las que no les gustan generalmente disfrutan verlos. Especialmente en las instituciones de cuidado a largo plazo, muchos residentes y trabajadores son entretenidos de alguna forma por los animales que los visitan.  
  • SOCIALIZACIÓN Es buscar o disfrutar la compañía de otros. Estudios han demostrado que cuando los perros visitan una institución de salud, hay más risas e interacción entre los residentes que durante otros entretenimientos o momentos de terapia. 
  • ESTIMULACIÓN MENTAL:  aumenta debido a las oportunidades que brinda el perro de comunicación con otras personas, evocación de memorias y entretenimiento. En situaciones que favorecen la depresión, la presencia de los animales sirve para iluminar la atmósfera, aumentando la diversión, risa y juego. Estas distracciones positivas pueden ayudar a disminuir los sentimientos de tristeza y soledad. 
  • CONTACTO FÍSICO Y TACTOHay mucha evidencia acerca de la correlación entre el tacto y la salud física, psicológica y emocional. El acariciar a un perro estimula la secreción de oxitocina y estimula la calma y relajación mediante la marcada disminución de la frecuencia cardiaca y la presión sanguínea . Para muchas personas que suelen rechazar el contacto físico de otras personas, el tacto tibio y suave de un perro es bienvenido y disfrutado. 
  • ALGO MÁSEL contacto con los  animales muchas veces provoca una sensación de realización personal, o sentido de unicidad con la vida y la naturaleza.  

 

Lic. Verónica Ventura. 

Bióloga especializada en Comportamiento Animal. 

Técnica en Intervenciones Asistidas por Perros.